N° 1

NUGAS MORONENSES

< poemas y alguna otra cosa >

Nº 1

1200px-UNIVERSIDAD_DE_MORON

Redacción

Radulfus

 

Moroniae

nº 1

 2018

 

 

ÍNDICE

Presentación

Radulfus. Un lugar salteño en Morón

Gramatike. Los buenos vecinos (poema)

Silvia Noemí Fournier. Volver (poema)

Un poema de Hamlet Lima Quintana

La foto de este número

Varia       

 

 

PRESENTACIÓN

Desde 1981 vengo a Morón a cumplir tareas docentes. No me ha pesado mucho tal ocupación, pues he conocido a colegas y a alumnos muy buenos, como estudiosos y como personas. Pero debo acusarme de no haber conocido casi Morón. Dicen que con frecuencia no se tiene interés en visitar el lugar donde se trabaja: uno termina y va a gozar de la paz del hogar. Quizás sea el momento de empezar a remediar la falta.

Mientras tanto intento aquí dar forma escrita a cosas sueltas y desordenadas. Quizás algún otro se anime a acompañarme en este librito, que se ocupará de Morón y quizás de algunos lugares vecinos.

RADULFUS

                                                    401430.jpg

 

UN LUGAR SALTEÑO EN MORÓN

Cruza la vía del tren la calle Salta. Como salteño que soy, no es raro que la camine con gozo especial.

ScreenHunter_02 Nov. 30 00.55

¿Pero qué parecido tiene esta Salta Moroniensis con la Salta de Salta? En mi imaginación, más de uno. Por ejemplo, un sábado, en el intervalo de clase, tuve que ir a sacar una fotocopia y llovía a mares, a tal punto que la calle en cuestión se transformó en un río. En otras palabras, si la Universidad oficiaba de cerro, se formó una pequeña quebrada de San Lorenzo. Por otro lado, en la calle de la estación hay una casa de música, especializada en vinilos y en discos viejos. Y allí, al lado de la fotocopiadora, encontré, mientras esperaba, uno de El Chango Nieto. Últimamente dudo en ese tipo de compras, porque nada me cabe en casa. No obstante, cerré los ojos, pagué y me lo llevé.

500x500

Pero en Morón no hay cerros, como hay en Salta. Es verdad, pero ya dije que el edificio central de la Universidad, además de parecerse a un mangrullo (eso dice su escudo) es para mí un cerro San Bernardo. Más aún, a unos cincuenta metros de donde estaba, me quitó de mis meditaciones un montículo de tierra, por una obra en construcción. Puedes comprender, lector amigo, que mi desastrada imaginación lo transformó en un cerrillo… y me acordé de mi visita a Cerrillos, patria chica de Castilla; y pensé en La cerrillana, del gran Marcos Tames.

            ¿Cómo olvidarte Cerrillos, 
            si por tu culpa tengo mujer? 
            Morena cerrillana, 
            con alma y vida te cantaré.

Criticarás mi tres veces loca fantasía… pero debes admitir que no fue un mal recuerdo salteño. Pero algo le faltaba a la calle, para ser cabalmente salteña. Me refiero a una copla, porque los salteños somos copleros. Y pasó por allí una señora de muy buen ver, la cual, para mi sorpresa, me saludó: Cecilia –tal su nombre– había sido alumna mía allá por los ’80, en el subsuelo del edificio central. Le expliqué mi situación y le pedí que tolerara una cuarteta improvisada por un Saltensis.

           Estoy lejos de mi Salta

           y estoy en la misma Salta:

           tu bello rostro, mi bien,

           lleva a los cerros mi alma.

En fin, desde aquel día tengo para mí que la calle de Morón es una pequeña Salta. Y, así como se suele decir “en Pampa y la vía”, varias veces camino por ahí lleno de nostalgia, en Salta y la vía.

RADULFUS

 

 

 

LOS BUENOS VECINOS

Tienen sus años.
Pero son jóvenes de corazón.

No viven cerca.
La proximidad, dicen
pasa por otro lado.

Te invitan a entrar
sin conocerte
y con sólo decir
que venís de parte de Juan.

El jardín de los buenos vecinos
suele resplandecer
de árboles y pasto verde
recién cortado
aunque lo mejor es reservado
al interior.

Allí se sonríe poco
pero verdaderamente
y nunca se llega a conocerlos
si no es en busca
de justicia para el barrio.

Discretos y sensibles
los buenos vecinos
pasan desapercibidos
en esquinas anónimas.

Su hogar es agradable
como un pequeño país
que algún día
nos gustaría visitar.

                                                                       GRAMATIKE[1]

 

[1] Este inspirado poeta gusta mucho de usar seudónimos diversos. Muchas veces los escribe al margen justamente de las reglas gramaticales. Respetamos su decisión y dejamos que disfrutes de sus versos, caro lector. [Radulfus]

 

 

 

VOLVER

Volví como se vuelve de la guerra:

con las manos vacías y el corazón desierto, 

con los ojos secos, la garganta quebrada

y los pasos lentos, transformada en roca.

Volví como se vuelve del silencio:

con la mente clara y el tiempo detenido.

Volví como se vuelve de la muerte:

con la certeza plena, con los ojos abiertos

y la serena seguridad de lo eterno.

Volví como vuelven los inmigrantes:

con la esperanza a cuestas y las ilusiones rotas.

Encontré como antes la casa quieta,

el jardín desierto y la ausencia.

Recorrí despacio las habitaciones,

recordé el aroma en la cocina, 

las tardes de sonrisas,

el color desgastado de las paredes:

son ahora cascaras vacías de viejos sueños.

Y entonces, como antes, cargué mis recuerdos a cuestas

y me fui como se marcha de un derrumbe:

con  el paso lento y la mirada seca.

SILVIA NOEMÍ FOURNIER[1]

[1] Me es imposible no asociar estos bellos versos con “La vuelta al hogar”, de Olegario Víctor Andrade: “Todo está como era entonces: / la casa, la calle, el río.” [Radulfus]

DSC04852-1024x768

 

 

 

LOS PUEBLOS DE GESTO ANTIGUO

Me gustan los pueblos chicos de gesto antiguo

con gente que da la mano y saluda al sol,

que sabe ganar la vida y ganar la muerte.

Allá me voy a vivir

con gente que planta un árbol y enciende amor.

 

Me iré por aquel camino que lleva al pueblo

que crece entre la ternura que da el maíz.

Me iré con la lucha a cuestas y el alma abierta.

Allá me voy a vivir

con toda la fuerza antigua de mi raíz.

 

La gente estará cantando la vida nueva

que está creciendo en los pueblos chicos:

los pueblos de gesto antiguo

con gente que da la mano.

 

Me voy a cantar con ellos hasta que el alba

rocíe el campo de aroma puro,

sencillo como la lluvia,

profundo como la paz.

 

Los pueblos de gesto antiguo se dan la mano,

los pueblos se dan la mano para vencer,

los pueblos que van creciendo como los vientos.

Allá me voy a vivir

en ese pueblo tan chico que va a nacer.

 

                                                           HAMLET LIMA QUINTANA [1]

[1] El autor de Zamba para no morir nació en Morón. No tengo poemas de él impresos. Acudí entonces a la Red. Me gustó este. Creo que un humilde aporte que hago es intentar mejorar la puntuación y la ortografía. [Radulfus]

 

 

 

LA FOTO DE ESTE NÚMERO

En esta sección esperamos dar a conocer, de a poco, fotos de cosas relacionadas con Morón y con el oeste. Quizás las relaciones entre la foto y el oeste sean algo peregrinas. Puede ser, pero estamos facultados, como literatos, a alterar la realidad.

Radulfus

juan-burghi-zoologia-lirica-ed-kapelusz_iZ257239XvZxXpZ1XfZ84650751-534448439-1.jpgXsZ84650751xIM

En la calle Cabildo, en frente del edificio central de la Universidad, hay una librería que, además de artículos escolares, vende libros. Más de una vez compré alguno. Recuerdo muy feliz aquel día en que me topé con Zoología lírica, del uruguayo Juan Burghi, el poeta de las aves y del campo. [Radulfus]

 

 

 

VARIA

El gentilicio de Morón

La Red me dice que el gentilicio de Morón es moronense. No lo discuto pero tiempo atrás me pregunté cómo se diría Morón en latín. Encontré por ahí Moron,onis, por la tercera declinación. Tampoco lo discutiré pero para mi uso prefiero Moronia (como Bostonia). En suma, empleo tanto moronense como moroniense. Más allá de mi práctica, el escudo del partido tiene su latín ya designado, como abajo ves, carísimo amigo  lector. [Radulfus]

Escudo_Municipio_de_Morón

 

El escudo de la Universidad

            Disto mucho de ser experto en heráldica. Mi desconocimiento me impide interpretar el escudo de la Universidad de Morón. Lo único que haré es dar mi muy humilde percepción al respecto. Empiezo por el mundo antiguo, pues hay una suerte de antorcha olímpica. Ya sabemos que la educación griega se basaba en la música y en la gimnasia (tomando ambos términos en un sentido muy amplio. Una corona, que creo es de laurel, también provendría de la antigüedad clásica. El motto latino se traduce ‘Por la libertad y la justicia.’

Unimoron Escudo Color

Pero me impresiona el fuerte, que interpreto de modo muy personal: la Universidad de Morón ha sido durante cuarenta años mi casa, mi lugar seguro, donde estoy a gusto, con los alumnos, los colegas y las autoridades. [Radulfus]

 

 

Epigrama

Talla tu poema como si fuese una roca.

Será indestructible.

Pero estará muerto.

Leo Gramaticus

roca

 

 

 

Morón en portugués

Al principio nomás de “La intrusa”, de Borges, es mencionado “el partido de Morón.” Pues bien, me envanezco de ser amigo del gran poeta brasileño Luciano Maia, de Fortaleza. Su hermano Virgílio Maia, también poeta, hizo una versión al portugués de “La intrusa.” ¿Y cómo llama allí a Morón? Leamos:

                                   Improvável, mas dizem

                                   que esta história foi contada

                                   por Eduardo, o mais moço

                                   dos Nilsen, quando velava

                                   o corpo de Cristiano,

                                   o mais velho, que quedaba

                                   no lugar Monte Pequeño.

“Monte Pequeño” o “Morón”; “Nilsen” o “Nelson.” En fin, el gran escritor conquistó muchas fronteras.

Radulfus

maia

Un comentario sobre “N° 1

  1. Me gustaron los poemas. Especialmente uno del coordinador del Taller Literario al que voy (o iba, para ser sincera)
    Y qué pasa con Haedo, el pueblo más lindo del oeste? Mi pueblo…

    Me gusta

Deja un comentario