NUGAS MORONENSES
< poemas y alguna otra cosa >
N° 5

Redacción:
RADULFUS
Moroniae
§
Magno conatu, magnas nugas
2020
ÍNDICE
Presentación
Leo Grammaticus. El presente es un fantasma (poema)
Rocío Zoya. Πάθος
Radulfus. Un rincón del oeste… granadino
María de los Ángeles Auliel. Poema III
Silvia Noemí Fournier. Ruptura (poema)
Sergio Sologuren. Sí, querida (poema)
Minucias moronenses
Apéndice
Otro chascarrillo: canto 11 del Martín Fierro… en latín
PRESENTACIÓN
Desde 1981 vengo a Morón a cumplir tareas docentes. No me ha pesado mucho tal ocupación, pues he conocido a colegas y a alumnos muy buenos, como estudiosos y como personas. Pero debo acusarme de no haber conocido casi Morón. Dicen que con frecuencia no se tiene interés en visitar el lugar donde se trabaja: uno termina y va a gozar de la paz del hogar. Quizás sea el momento de empezar a remediar la falta.
Mientras tanto intento aquí dar forma escrita a cosas sueltas y desordenadas. Quizás algún otro se anime a acompañarme en este librito, que se ocupará de Morón y quizás de algunos lugares vecinos.
RADULFUS

* * *
EL PRESENTE ES UN FANTASMA
ni vivo
ni muerto
a medio camino
entre el pasado
y el futuro
asume
la fantástica condición
de existir
sobre los bordes
de lo real
con un pie en lo extraño
y el otro en lo maravilloso.
LEO GRAMMATICUS[1]

[1] Dice nuestro autor que este poema es “producto de la lectura difusa del ruso Todorov y Rosemary Jackson.” Escuché decir una vez que lo único real es el presente, pero hasta cierto punto: tan instantánea su naturaleza, que se vuelve inexistente. [Radulfus]
Πάθος
ROCÍO ZOYA
En un bosque de Taúride tuve un sueño. Mientras que estaba despierto. Peleando con las Erinias.

Soñé con una cierva que había tomado el lugar de mi hermana como sacrificio en Áulide. El mismo puro animal, blanco como la nieve, de ojos dorados, era venerado en el reino de Toante, adonde los dioses me enviaron a buscar una estatua.
La cierva caminaba entre cuerpos de griegos. Lloraba. Decía mi nombre, como si yo fuese una columna sajada. Quería regresar a su casa.
Tuve que matarla. Y luego envolví su cuerpo en una túnica de mi madre. Su sangre impregnó la tela, formó letras que me costó leer. Pero lo hice.
Leí sobre un Mesías que daba su cuerpo igual que mi hermana. Había nacido después de Eneas, el troyano, en una tierra que aún no existe como tal.
En el día de su alumbramiento, la gente se hacía obsequios. Los ponían bajo un árbol, como el que yo elegí para intentar ahorcarme…
*****
Toante no creyó sus palabras. Pero había escuchado sobre Orestes, el héroe joven y loco, hijo de Agamenón. Matricida. El que cruzó la Hélade y más allá solo para terminar con el sacrificio decidido por su padre.
Aun así, en el discurso del príncipe demente había razones propias de lo que ocultan los dioses. Respetó eso.
—Has asesinado a la sacerdotisa de mi templo, Orestes, el griego. Tu amigo, Pílades, se ha inmolado como sacrificio para te perdonemos la vida. Lo haré si tomas el lugar de tu hermana, Ifigenia, como mi augur, ejerciendo los ritos sagrados que aquí practicamos en honor a Artemis.
Orestes rio con amargura.
Un simple hombre no podía oponerse a los caprichos de los dioses y su sed de sangre.
ROCÍO ZOYA

UN RINCÓN DEL OESTE… GRANADINO
Tiempo atrás visité la Granada de Agustín Lara. Desde ya que hay infinitas cosas para ver allí pero me detengo en la Basílica y Hospital San Juan de Dios.

Este santo (1495-1550) fue fundador de una importante orden hospitalaria. Pero ahora quiero recordar las innumerables veces que, viniendo en tren a Morón, paso por el Hospital San Juan de Dios en Ramos Mejía.

Más allá del espíritu caritativo social, por llamarlo de algún modo, nuestra querida Universidad de Morón siempre ha acogido muy bien a este pobre peregrino.
RADULFUS
POEMA III
Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua,
de modo que no se entiendan los unos a los otros.
Génesis, 11, 7
No hay en la vasta Biblioteca dos libros idénticos.
La Biblioteca de Babel, J. L. Borges
viaje a los confines
hacia lo remoto de sus extremos,
había olvidado que esa parte
era un agujero
de lenguas rotas
dos gotas de agua
no idénticas
habían caído
por el resquicio abierto
en la distancia
aquel orden dislocado
en el tiempo
replicó, sin cesar,
el tono amargo
de las olas
centro negro
fractal quebrado
un copo de nieve horadó
mi corazón entero
MARÍA DE LOS ÁNGELES AULIEL
RUPTURA
Obtuviste tempranamente el conocimiento de la desdicha.
En la madrugada de una noche de invierno,
La muerte hizo su entrada despiadada,
arrasando para siempre con la monotonía.
A partir de allí, noches y días se igualaron en luces y sombras.
Conociste inevitablemente el final de los hechos.
No pudiste escapar del esperado desenlace.
La noción de verdad te fue dada y supiste
que la falacia sería parte de tu vida.
Ahora caminas por las calles simétricas
desesperanzado de otro final
y repites interminablemente
el trazo de esa noche fatal.
SILVIA NOEMÍ FOURNIER
SÍ, QUERIDA
“Hasta aquí llegó mi amor, percantina.
Corté poleas y solté la amarra
porque vuelvo a la nochera farra
no toco un plato más de la cocina”.
“Aura vos laburás por la propina
yo seré quien tu vento despilfarra
rodiado de papusas en la barra
y volviendo entrada la matina”.
Él limpiaba un mueble. Cayó la grela.
“Andá’ cocinar, largá la franela:
las milanesas me gustan con ajo.”
“No es que quiera yugarla de bardera:
cuando hables, que la voz salga hacia ’fuera
porque así no se te entiende un carajo”.
SERGIO SOLOGUREN
Con gran beneplácito saludo la llegada a nuestras Nugas de este poeta argentino actual, que cultiva excelentemente el lunfardo. Gusto del lunfardo, aunque no soy experto en él. No he querido hacer explicaciones sobre los significados de dichos vocablos, porque hoy no es necesario, para ello, tener diccionarios específicos. Vienen, por modo de comparación, a mi memoria tantos como Justo el 31 y Victoria, que debemos al genio de Discépolo. [Radulfus]
MINUCIAS MORONENSES
Luna Moroniensis
Un sábado de septiembre salí de mi casa, muy temprano, camino a la Universidad. Al pasar por una plaza cercana me encontré con una Luna inmensa y bellísima. Todos sabemos que ella es compañera de poetas y enamorados; creo que también de los que van a Morón. Por eso le dediqué estos versillos latinos, que le piden que alumbre mi camino y acompañe mi viaje en tren.
Álba Lúna quáe ambúlas
lúce aliéna omniá claréscens,
béne dírigé meos gréssus
úsque ad úrbem Móroniénsem;
cúrrus férreus mé afféret,
út videám carós alúmnos.
Radulfus
Cría cuervos…
En la calle paralela a la vía, del lado de nuestra Universidad, una tarde del frío agosto di con la Dietética Rojas. Las dietas para adelgazar y yo no somos muy amigos, pero entré a comprar unas pasas de uva. Al salir del negocio vi que en la entrada estaba volando quieta, por así decir, un ave agorera.

Justo pasó por allí Camila, alumna de Filosofía, quien también se sorprendió ante ese cuervo, cuya vida pendía de un hilo. El dueño del establecimiento me explicó el propósito: para asustar a las atrevidas palomas, que entran a picotear los cereales. No niego tan noble propósito, pero se me ocurrió también pensar que la razón era otra: el señor siente simpatías por los gauchos de Boedo. Pero, fiel a mi carrera, imaginé al dominus como hombre muy lector. Así se lo hice saber a Camila: lo puso pensando en el cuervo de las Metamorfosis de Ovidio (por hablar de más, sus blancas plumas se volvieron negras y se transformó en ave de mal agüero). O también, si no, en el cuervo de Poe.
La respuesta de Camila: “Profesor, tiene mucha imaginación. No siga hablando así, porque la profesora Norma puede dejarlo cesante… digamos por inestabilidad mental.” Cedí de mala gana a tan sensata voz… pero siempre trato, desde ese día, de pagar una visita al Corvus Moroniensis. Una vez le propuse al dueño cambiar el nombre: en vez de Dietética Rojas, Dietética Nero.
Radulfus

Cantares de ciegos
Una modalidad literaria tradicional es la de los cantares de ciegos. Pero Morón nos enseña sobre esto no solo en las aulas. Venía en tren el otro día y coincidí con Juan Carlos Nicora. Asistimos perplejos al breve pero emotivo espectáculo de una suerte de ciego ambulante, que circulaba por el pasillo entonando muy bien, de muy viva voz, canciones de folklore muy conocidas. En fin, se invirtieron los roles, como dicen los pedagogos, pues, en nuestro camino de sábado muy temprano, mi colega y yo hicimos papel de ciegos y nuestro cantor… de lazarillo de ciegos caminantes.
Radulfus

Un pequeñísimo museo… y un profesor que se porta mal
El otro día estaba tomando examen en la Universidad y teníamos necesidad de otra silla. Acudí al fácil recurso de tomarla yo mismo. Entré para ello al aula más cercana y pedí permiso a una profesora. Pero, antes de cumplir con mi propósito, observé que había unas piedras sobre la mesa. Pregunté y mi colega respondió que estaba tomando una materia de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales.
Mi afición (propia de un ignorante) a ciertos temas naturales me hizo acordar de Fesquet y sus libros de ciencias naturales, que con sus textos, fotos y dibujos hacían las delicias de mi lejana infancia. La lista de títulos afines sería infinita pero… ¿cómo no recordar a Dos Santos Lara y sus botánicas, zoologías y anatomías y fisiologías? ¿Y en física, Fernández y Galloni, qué se fizieron? En fin, no quiero seguir, porque lágrimas asoman a mis mejillas, carísimo lector. Intento sofrenar mi descaminada asociación de ideas y vuelvo a las piedras.

La cuestión: se me dio por examinarme a mí mismo y traté de adivinar cuál era cada piedra. Para mi sorpresa, acerté con mica, con cuarzo, con ónix y con granito. La profesora atinadamente me reconvino: “¡Profesor, usted les da las respuestas a los alumnos!” Inmediatamente pedí perdón y me retiré avergonzado por mi niñería e irresponsabilidad. Se ve que los alumnos percibieron eso, porque me llamaron y aclararon que ya conocían tales respuestas: en el examen tenían que explicar y ampliar tales conocimientos. En fin, más allá de mis errores, nuestra querida Universidad siempre nos da: nunca deja de enseñarnos.
Radulfus

Chascarrillos literarios
Me gustaría que cada número terminara con algunos chistecitos literarios (o quizá culturosos). Va el intento.
Empezamos con Leo Grammaticus, quien nos envía algo “De ciegos, sordos y mudos helenos”:
“El pathos le dice al logos que el ethos lo está mirando.”

Y este humilde servidor, hablando de arte, pregunta: ¿cuánta cerveza toman Velázquez, Giotto, Dürer, Rembrandt, Turner y Toulouse-Lautrec? Respuesta: una pinta.

Otra cosa es que, si alguien me regalara lo que contiene la imagen, obsequiaría el bebestible y me quedaría con el vaso y con los posavasos, para colección. [Radulfus]
APÉNDICE
Otro chascarrillo: canto 11 del Martín Fierro… en latín
La página anterior contiene chistes literarios. Quizá allí debería ir lo que copio a continuación. Para ser breve, estoy haciendo el Martín Fierro en latín. Me gustaría poder terminar la primera parte, de lo cual no estoy tan lejos. No deseo hablar sobre lo que hago; digo nada más que no es una traducción sino una versión; por momentos, una reescritura. Intento poner allí mucho de humor; por ejemplo, pongo en boca de gaucho alusiones a la mitología y a la literatura. [Radulfus]
MARTINUS FERREUS
I pars
11
Aliis bene fluunt copulae, 1885
ut aqua illa Hippocrenes;
sic mihi accidit, lector:
quamvis pauperes meae copulae,
ab ore meo egrediuntur,
ut ex ovilibus oves. 1890
Exit portis prima stropha…
rem tene et verba sequentur;
et quae de retro venerunt
ad palum se conflixerunt:
ita saliunt et propugnant 1895
ex corde in os meum deferri.
Etsi ego ob inscitiam
difficultate laboro,
ut primum rostrum aperui
–scite pro certo, sodales– 1900
exit versus et ad ostium
alius manet pulsans carcerem.
Sed oro ut intenti sitis:
curas narrantem me audietis,
quibus est anima plena, 1905
quia periculo in omni
gauchus ignorantiam solvit
suo in sanguine venarum.
Post illam symphoran –narro–
in cannis locum quaesivi; 1910
per Cardales ambulavi,
ut animal sine cavo:
sic namque vita gauchorum,
vere vita animalium.
Tamque multae sunt miseriae 1915
in quibus involvi potui,
ut, tanta in afflictione
ad modum viri Ithacensis,
me in corde habere putem
callum duro saxo durius. 1920
Sic ambulabam, ut orbus
post tempestate, atque comperi,
ad meum malem, milongam
agi in quadam taberna.
Ad eam ergo direxi 1925
equum meum nondum domitum.
Erat domus saltationis
miserrima casa barbara,
quae plenissima erat facta
multorum, qui impulsabant 1930
invicem: numquam deerunt
impulsus in iocis pauperum.
Mihi perones longiores
erant sed monticulorum
pleni, qui talos posuere 1935
cristatos valde, ut gallorum
cristas. Eheu! Mihi dolebant,
eos callosos arbitrabar.
In catto et in fandango
festa erat initiata 1940
et ad videndum tripudium
pilutus pila sum factus.
At male venit Cornupeta,
ut male misceret omnia.
Erat ille citharista 1945
gauchus solutus in ore.
Non Ulixes in patientia
sum ad omnia toleranda:
nemini molestus sum
sed lugebit, qui me tangat. 1950
Carmen saliare saltabam
cum puellula tam formosa;
bardus autem ille agnovit
me sine dubio, amici,
atque has canebat coplas, 1955
quasi me ridens, malevolus.
Mulieres fere omnes
similes mulabus;
non dico ego omnes
attamen sunt quaedam 1960
quae aves volantes
pennis sciunt privare.
Set nonnulli gauchi
domina se iactant;
non dico superbiunt 1965
sed se ipsos laudant
et fortasse domnae
eos flocci faciunt.
A secretis loquebantur
chinae et ego iravi, 1970
eum despexi et dixi:
“Cantulum linque, Demodoce,
mala formica pamparum…”
Eius chordas omnes rupi.
In clamore, ab intra exivit 1975
graencus tubulo armatus;
vilis tamen non fui unquam,
quia parvi pendo pericula;
exui me a chlaena mea
inque candelabrum misi. 1980
Ianuam confestim attingo,
“Nemo detineat” clamans,
et, mulieribus turbatis
quia omnia obscurata fuerant,
commixtae cunctis cum gauchis, 1985
videbant se in districtione.
Primus ante omnes exivit
ille cantor, me aggrediens,
sed ego, ut monuit Suetonius,
tranquillus, bibulus etiam, 1990
permaneo et quibusdam
compaganis beatus videor.
Certus sum istum cantantem
numquam alium provocasse;
sed pessime ei fuit iocus: 1995
provocavit enim pugnam
miserrimus vir et stultus,
carne columbae debilior.
Praesto esse solent mulieres
ad auxilia comparanda: 2000
antequam sanguinem perderet
ad amphoras eum posuerunt.
Ibi eum liqui laxis fibris,
ut musicam resonaret.
Equum ascendi et in campos 2005
liberior fugi intellectu,
ut nubes procella motae,
sine domo habitaturus:
scite, non erit matrario
nidus nec casa nec sedes. 2010
Contra fata nemo certat
quae Deus praevidit, amice,
et, quamvis non sit solatio,
duret Boethius in carcere:
ne turbis blandiri velis, 2015
adversus fluctus ne remiges.
Nemo est vir qui non tonet
contra gauchum miserabilem;
ipse error –no fuit scelus–
memet omnibus exposuit. 2020
Alii sapientius delinquunt
et venia non caruerunt!
